domingo, 23 de abril de 2017

Semana de la Innovación + Marketing Digital: El Visual/Design Thinking como estrategia de comunicación digital



Empecemos con Visual Thinking. El ser humano es visual de manera innata, desde las pinturas rupestres para expresar ideas hasta la actual evolución de las redes sociales donde las más visuales van ganando terreno como pueden ser Instagram, Pinterest o Snapchat.

Cuando pensamos en acciones de marketing y comunicación y si queremos que el impacto sea mayor debemos acompañarlo de dibujos simples que expresen lo que queremos transmitir y faciliten la comprensión. Hablamos de visual thinking, una herramienta cada vez más usada, que refleja mediante imágenes un concepto y los une mediante mapas mentales para favorecer los procesos y los objetivos.


Su aplicación debe ser tanto en el mundo online como en el offline y lo podemos enmarcar dentro del marketing de contenidos, creando una estrategia de visual thinking que refuerce los mensajes que lanzamos para conectar con nuestra audiencia, dando un valor diferencial a la marca y al valor que la empresa aporta con sus contenidos a los usuarios.

Como conferencista, un uso bastante interesante es para mis presentaciones, donde a tiempo real vamos retratando en dibujos mientras hablo, los conceptos más relevantes, en este caso quiero agradecer la siguiente ilustración de Fernando Viejo-Fluiters:


No hay nada como probar cosas nuevas, innovar, buscar la diferenciación de la competencia, facilitar la información a los consumidores, y el visual thinking es una técnica que sin duda te ayudará a ello.

¿Pensamos nuestras estrategia de contenidos usando Design Thinking? En el mundo del diseño existen multitud de disciplinas que centran sus esfuerzos en mejorar aspectos estéticos, funcionales, prácticos, etc. Dentro del diseño existe una disciplina muy especial, el Design Thinking, que consiste en solucionar mediante la creatividad problemas de diseño de producto.

Esta disciplina cada vez más popular se erige sobre unas bases muy claras, además de seguir un proceso prácticamente igual en todos los casos que te mostramos a continuación:

1. Comprender: el primer paso consiste en definir el problema para entender a qué nos enfrentamos.

2. Observar: es importante aprender de los errores y observar los resultados para mejorar la experiencia.

3. Definir el punto de vista: una vez recopiladas las observaciones hay que marcarse una línea a seguir.

4. Encontrar ideas: existen miles de formas de encontrar ideas, ya sea mediante brainstorming, inspiración, etc.

5. Crear un prototipo: una vez hemos que hallado nuestra idea, es hora de hacerla realidad en un primer estadio de experimentación.

6. Probar: el prototipo nos muestra las fortalezas y debilidades de nuestro producto, ahora toca experimentar con él para mejorarlo.

Comparación. Por lo general para los clientes a veces la necesidad llama la atención más cerca de su negocio. Esto ha ocurrido recientemente en un evento social cuando oí los términos “ pensamiento de diseño ” y “ pensamiento visual” los cuales se usan indistintamente (no por primera vez, y sin duda no será la última). Ahora, la mayoría de las personas que trabajan en estrategia empresarial, la innovación o la resolución de problemas, pueden decir que el pensamiento de diseño y el pensamiento visual no son los mismos, pero no todos pueden expresar fácilmente la diferencia. 

En pocas palabras, el pensamiento de diseño es un método para la resolución de problemas .

Existe una variedad de enfoques de diseño que se han aplicado a una gama cada vez mayor de desafíos. Pensemos en ello como una constelación de pasos interactivos y las mejores prácticas en lugar de un proceso específico. 

La mayoría de estos enfoques comparten las mismas actividades básicas:

• enmarcar la oportunidad, necesidad o problema 
• llevar a cabo la investigación centrada en el usuario para entender el contexto humano 
• crear con equipos multidisciplinarios 
• hacer un prototipo rápidamente y probarlo con usuarios 
• Incorporar lo que se ha aprendido, ponerlo en marcha, observar, y repetir.

El pensamiento visual, por el contrario, es un conjunto de herramientas para hacer real las ideas intangibles y complejamente visibles.

La más común entre estas herramientas es la visualización; menos conocidos pero igual de potentes herramientas de pensamiento visuales incluyen el uso de objetos, personas y espacios para representar físicamente la información. 


Para los profesionales (y cualquiera que haya experimentado un taller que combina los dos), es fácil ver cómo el pensamiento visual y el pensamiento de diseño se complementan entre sí. El pensamiento visual apoya y acelera el pensamiento de diseño.

La claridad proporcionada por las unidades de visualización compartida, la comprensión de los objetivos y las ideas esenciales a definir son fundamentales replantear cuestiones. También ayuda la estructura para la exploración de problemas y para el desarrollo de soluciones potenciales para la toma de decisiones. 

Se ha combinado el diseño con el pensamiento visual desde 1993. Y en los siguientes años, hemos seguido, explorado y descubierto nuevas formas de pensamiento visual complementando el pensamiento de diseño y la resolución de problemas metodológicos. 

Así que la próxima vez que escuche el término “pensamiento de diseño”, recuerda que éste es el método que se utiliza para resolver el problema. Y la próxima vez que escuche el “pensamiento visual”, recuerde esto como el kit de herramientas que se usan para hacer que el método sea más eficaz y eficiente.

Siguiente entrega: Social Media Care

Recopilación hecha por Jorge Martínez
Email: jorgemartinezcampoblanco@gmail.com 
Redes Sociales: Jorge Martínez Campoblanco


Cel: 51 987387470


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