domingo, 15 de enero de 2017

LA JUVENTUD DE MI VEJEZ. Por Carlos Aylas


LA JUVENTUD DE MI VEJEZ

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Hoy tengo que hacer un esfuerzo mayor para lucir mejor. La esclavitud de pintarme el pelo y cuidar mi cara, me recuerdan constantemente que mis lágrimas y mis risas no han sido en vano, que cada cana y cada arruga tienen su historia.

He vivido, he reído y he llorado. Sin embargo, a pesar de esto, considero que el gran cambio que los años aportaron a mi vida, se ha producido en mi alma. Los años me enseñaron a priorizar, a conciliar con el amor, a agradecer el regalo de la amistad y a afianzar mi espiritualidad. 
Hoy confieso que un beso de mis hijos, la sonrisa de los bebés o una celebración familiar, producen más luces en mi vida, que la más deslumbrante constelación de estrellas. 
Los años que han pasado también me han demostrado, que mis amigos y mis amigas han sido seres de luz que han iluminado mi camino en algún momento y en algún lugar, sin importar el tiempo y la distancia. Que los verdaderos siguen aquí y los que se fueron es porque nunca lo fueron.
Que mi Fé se ha vuelto persistente y tolerante. He asumido la responsabilidad de mi espiritualidad, sin fanatismo, ni obsesiones. Mi Fé me ha ayudado a aceptar lo que no puedo entender ni cambiar y a fortalecer mi tolerancia hacia las creencias de los demás. 
Los años han pasado y la realidad de mi vida ha ido cambiando. Aunque mi cuerpo físico esté envejeciendo, mi alma se está rejuveneciendo y hoy me siento más joven, que cuando era joven. No temo a la vida y mi época de inseguridades y de correr tras la vida ya pasó. He caminado lo suficiente para entender, que no puedo y no quiero vivir de apariencias, porque si lo hago, esto no me da felicidad. 
También comprendí, que no debo más que sentir agradecimiento por haber tenido el privilegio que mis amigos/as me eligieran como una acompañante del alma, en su ruta por la vida. 
Por último, he conocido a Dios y le doy las gracias de rodillas por todas sus bendiciones que me ha obsequiado. 
Con todo esto, vivo mi realidad día a día, entendiendo que es tiempo de asumir las experiencias y que no importa lo que pase con mi cuerpo físico, las circunstancias actuales de mi vida están centradas en lo que pase con la juventud de mi alma. 
JESÚS está a tu lado siempre. 

Fuente: 
https://www.facebook.com/carlos.aylas.1?fref=nf&pnref=story 


Como nota final: 
Al Profe Carlos, como le digo cariñosamente desde que lo conozco, si hay una palabra que lo define es experiencia. Esa que no se gana con un cartón de universidad ni mucho menos con dinero. Esa experiencia curtida con calle, flashes, rones, maquinas de escribir y noticias. 
Hablar con él es posiblemente lo mas cercano a un documental viviente, a una ráfaga de anécdotas vividas o a un periódico con olor a madrugada. 
Siempre me ha impresionado su ímpetú para darle color a esas fotos que la vida insiste en que sean de blanco y negro, a escribir la esperanza como el titular que a diario sale y de luchar, tal cual como un titan, a la censura de una enfermedad que trata de sacarlo de circulación. 
Hoy lo leí temprano en face, lo oí luego por teléfono y supe que la estás peleando Profe. Aunque hoy la censura te ha quitado la mitad de las hojas, mañana tu periódico saldrá mejor que nunca, con esa prosa psicosocial que me enseñaste a configurar y con la primicia de saberte aquí. 
Un abrazo Profe. 
Jorge Martínez Campoblanco. 
15ene2017

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