miércoles, 10 de agosto de 2016

LA MUJER PERUANA EMPRENDEDORA UNA FORMA PARA COMBATIRLA VIOLENCIA DE GÉNERO

LA MUJER PERUANA EMPRENDEDORA
UNA FORMA PARA COMBATIRLA VIOLENCIA DE GÉNERO


Una realidad que no sorprende: la mujer peruana tiene una tasa de emprendimiento mayor a la del hombre, en contraste con la mayoría de países de la región, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), como lo ha declarado la especialista en género y desarrollo de dicho ente, Claudia Piras. Esta es una afirmación fácil de comprobar; basta con echar un vistazo por el Mercado Central de Lima o ir a alguna feria de emprendimiento artesanal o empresarial.
Pero la realidad está llena de contradicciones, especialmente si analizamos las estadísticas recientes de violencia contra la mujer en el Perú. Cada vez se registran más casos de feminicidios, violaciones y diversos hechos que atentan contra la salud física y emocional de las féminas. Sin embargo, existe una gran luz al final del camino; algo que sostengo en base al testimonio de 4 mujeres que desde diferentes trincheras, aplauden el emprendimiento de la mujer peruana como una forma de combatir la violencia en su contra.
Cyndy Roa Hernández escribe sobre las Mujeres Millenians y la lucha que se han trazado sobre la no existente equidad de género. Hernández ratifica “que quieren marcar diferencia creando empresa, generando empleo y apoyando el valor productivo dentro de su país y fuera de este”. Para que esto se produzca, deberán de cambiar las leyes, por otras que estimulen el emprendimiento, el fácil acceso al sistema financiero y que potencien la investigación y el desarrollo.
Zonia Brígida Cano Sánchez y Teresa María Viviano Llave, presentan una experiencia fabulosa en Ventanilla con el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual. Demuestran como una mujer que ha tenido acceso a la educación y al trabajo, es menos tolerante ante los maltratos de su pareja. En este caso, será determinante al apoyo del sector público y privado en la implementación de proyectos autos sostenibles que permitan transferir conocimientos y además crear modelos de negocios que permitan la generación de ingresos sostenibles en el tiempo.
Para finalizar, Claudia Torero, nos regala un testimonio del alma afirmando que “no porque seamos consideradas el sexo débil significa que cualquier cretino puede abusar de nosotras”… Invito pues, a pensar en el emprendimiento como una forma de empoderar a las mujeres y de esta manera lograr impactar positivamente sobre el terrible flagelo de la violencia.

Nota Final: Les invito a ver el video sobre #niunamenos: https://youtu.be/tx9vTFzq28I 

Mujeres Millennias: nueva especie de mujer emprendedoras


Por : Cindy Roa Hernández
Mientras muchas deciden dejar de lado sus proyectos, hay otras que están haciendo completamente lo contrario.
Ser mujeres emprendedoras no es fácil, mucho menos en países latinoamericanos donde no existe la equidad de género en su totalidad.
Sin embargo, algunos de los motivos que hacen de este un tema más complejo es el miedo de algunas mujeres que piensan que tienen poca experiencia para vender sus ideas y que además no van a recibir apoyo.
Esto sucede con millones de mujeres que dejan de lado sus proyectos y emprendimientos, enterrándolos gracias al contexto en el que vivimos y que además es alimentado por los miedos de ellas mismas. Pero, ¿qué pasa con las nuevas generaciones de mujeres millennias? Les diré: ¡ellas se quieren comer el mundo! Sí, esas que no superan los 36 años, que quieren marcar diferencia creando empresa, generando empleo y apoyando el valor productivo dentro de su país y fuera de este.
¡Esas mujeres son a las que debemos apoyar! Esas que sienten un deseo ardiente por exponer, vender y ejecutar sus ideas. Esas que todos los días se levantan pensando en cómo llegar a la meta y que toman acciones para lograrlo (no se quedan soñando). Porque esta generación de mujeres emprendedoras tiene un gran potencial mental para hacer cosas increíbles, tienen una mentalidad de convertirse en líderes, creciendo ellas mismas y ayudando a crecer a otras mujeres.
Sin embargo no todo es rosa, para muchas de estas mujeres emprender y dar a conocer sus empresas o negocios se ha vuelto complejo, y no precisamente porque no tengan claridad en el negocio o porque sientan temor de ellas mismas, se ha vuelto complejo porque muchos de los posibles clientes o posibles aliados no creen en ellas, negándoles la oportunidad de explotar su deseo ardiente y elevar sus ideas de negocio a la realidad.
Por lo anterior, ser mujer millennial y además emprendedora, significa tomar riesgos, ser disciplinada, ser persistente, pero sobre todo tener poder de resiliencia, o en otras palabras, tener el poder de superar los no y transformarlos en oportunidades que le permitan a las mujeres salir de su zona de confort, creando estrategias indirectas para vender sus idea de negocio, creando nuevos motivos y nuevos métodos para lograr su fin.

Emprendedoras solidarias para enfrentar la violencia familiar


Por Zonia Brígida Cano Sánchez y Teresa María Viviano Llave.
La falta de autonomía económica es una de las razones por las que muchas mujeres no se atreven a salir del espiral de violencia en el que viven. Sin un trabajo que les permita sostenerse y proveer a sus hijos, la decisión de romper con su agresor se hace aún más complicada. La situación se agrava si la víctima carece de habilidades y conocimientos que le permitan insertarse en el mercado laboral. Este problema se detectó claramente en el Centro Emergencia Mujer (CEM) Ventanilla, al analizar las estadísticas de las atenciones realizadas. En este estudio se llegó a determinar que 123 mujeres — de las 442 que se acercaron al CEM— no contaban con ningún ingreso ni podían asumir la manutención de sus hijos. Adicionalmente, el 80% no tenía estudios técnicos ni universitarios. Ante esta situación, el CEM Ventanilla emprendió una intervención con las Facilitadoras en Acción de dicha localidad, un grupo de mujeres formadas por el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual, que ofrece su trabajo voluntario a favor de la prevención de la violencia familiar y sexual en su comunidad, habiendo experimentado ellas mismas la violencia familiar en algún momento de sus vidas. La iniciativa estuvo orientada al desarrollo de emprendimientos económicos solidarios, con el objetivo de fortalecer la autonomía económica de las Facilitadoras en Acción. En una segunda etapa, se prevé que ellas ayuden a otras mujeres a enfrentar de una manera distinta los problemas de violencia familiar. La experiencia consistió en una serie de capacitaciones y alianzas con entidades públicas y organizaciones no gubernamentales (ONG), que permitieron generar las competencias y contar con la maquinaria necesaria, para que siete Facilitadoras en Acción crearan una empresa textil. Esta empresa se encuentra en funcionamiento y se prevé que en el futuro estará en la capacidad de ofrecer una oportunidad laboral a las víctimas de violencia familiar, dependientes económicamente. De esa manera, se estaría dando un paso más en la lucha contra la violencia de género. Una mujer empoderada, trabajadora y autónoma eleva su autoestima y empieza a afrontar la vida de una manera distinta. Ellas se dan cuenta de que nadie tiene derecho a violentarlas y luchan por su derecho a desarrollarse libremente, sin miedos ni temores.
Lecciones aprendidas: 1. El emprendimiento económico requiere de capacitación técnica, empresarial, capital inicial y estrategias de mercadotecnia efectivas. 2. Las participantes deben advertir que la generación de ingresos se conseguirá en el mediano plazo. 3. Es necesario establecer vinculaciones estratégicas, para asegurar los componentes del emprendimiento económico. 4. Lograr que el emprendimiento económico solidario genere beneficios en las víctimas de la violencia familiar se avizora como un resultado de largo plazo.

Entrevista
A Claudia Torero, Especialista en Marketing Digital



1. ¿Qué opina de la violencia en el Perú?                                                           
A mi parecer, cada vez es más frecuente ver violencia de toda índole... ataques, asesinatos, feminicidios, parricidios; entre muchas otras cosas que      reflejan la indolencia presente en la actualidad en la mayoría de personas.

2. ¿Podríamos decir que somos un país violento?
Definitivamente. En el Perú la vida se devalúa a unos cuantos soles. El respeto al prójimo es algo que se va perdiendo con el tiempo.

3. ¿Qué medidas cree que debe tomar el gobierno para combatir la violencia contra la mujer?
Lamentablemente las medidas tomadas hasta la fecha han sido insuficientes. En países desarrollados las sanciones son muy distintas a las de aquí, donde un asesino confeso o violador puede volver a las mismas andanzas con autoridades tan permisivas.

4. ¿Por qué cree usted que hay mujeres que no denuncian?
Entre los muchos factores, cabe resaltar el miedo a las represalias tomadas por la pareja, la vergüenza de hacer público su caso y exponerse al escrutinio de las personas y también como un factor predominante en muchos casos es la dependencia emocional de estas mujeres que, por más increíble que parezcan no pueden vivir imaginándose la vida sin su "otra mitad". También existe un gran miedo a denunciar ya que son amenazadas y ese temor les impide cortar con la relación tóxica a la que llegan a ser dependientes.

5. Tu mensaje final a las mujeres:

No porque seamos consideradas el sexo débil significa que cualquier cretino puede abusar de nosotras. Todo depende de nuestra convicción. Debemos respetarnos y mantenernos alejadas de toda situación de riesgo.

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